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Serpiente de cascabel pigmea oscura

La serpiente de cascabel pigmea oscura (Sistrurus miliarius barbouri) habita a lo largo de varios estados del sur de Norteamérica. Es una de las serpientes venenosas que más abundan en Florida, a pesar de que en algunas áreas estas serpientes se encuentran en peligro de extinción. Se dice que actúan para protegerse a si mismas. Aunque no son habitualmente mortalmente peligrosas, su mordedura puede ser dolorosa y causar la pérdida de un dedo. Según la Universidad de Florida su picadura venenosa no ha matado a nadie. Esto no resulta realmente sorprendente considerando que la serpiente de cascabel pigmea oscura crece hasta un máximo de unos setenta centímetros, mucho más pequeña que sus primas más peligrosas. A pesar de no ser mortal, el veneno de esta serpiente es hemotóxico y puede causar un dolor intenso e hinchazón.

 

Eptifibatida 

 

Eptifibatida 

El veneno de la serpiente contiene desintegrinas, especialmente un tipo llamado barbourin, con una secuencia poco común. Esta molécula ejerce una elevada actividad al unirse a un receptor que desempeña un papel importante en la agregación plaquetaria, lo que puede causar la formación de coágulos de sangre. Cuando el veneno entra en el riego sanguíneo, la barbourina inhibe este receptor de forma competitiva, lo que disminuye la agregación plaquetaria, y por consiguiente reduce la formación de coágulos.

 

La Eptifibatida es un péptido diseñado para mimetizar una pequeña porción de una proteína que fue descubierta en el veneno de la serpiente cascabel pigmea oscura. Se usa como agente anticoagulante para prevenir problemas cardiovasculares como síndromes coronarios agudos, infartos de miocardio o angina, impidiendo la agregación de las plaquetas.


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